Por cierto tal spa fue cerrado en septiembre 2018
Aquí la pregunta a hacernos si poner en riesgo nuestro sistema inmune por vernos más joviales vale la pena.
Fuente: wey creeme
Sueños, ideas, reflexiones y pensamientos corrientes de una mente que trabaja en fragmentos de esta y otras épocas.
We Help! es una aplicación de seguridad personal que permite a los usuarios enviar una alerta en caso de una emergencia. Cerca de los usuarios de ayuda y sus contactos de emergencia designados recibirán la alerta y proporcionarán ayuda.
Cómo proporcionamos ayuda
Cuando envíes una alerta, tus contactos y auxiliares de emergencia recibirán:
- Su ubicación GPS
- Grabar videos en tiempo real
- Información médica
- Notificación por SMS o PUSH
Los usuarios que ayudan han decidido que quieren ayudar a otros en caso de emergencias. Cuando un usuario envía una alerta, los ayudantes cercanos son notificados automáticamente de la situación. Los que puedan ayudar aceptarán su alerta y se dirigirán a su ubicación para brindarle ayuda de inmediato. Cualquier usuario puede convertirse en un ayudante. ¡Realmente lo alentamos a que también sea un ayudante y haga que nuestra comunidad sea más segura!
Los usuarios que ayudan han decidido que quieren ayudar a otros en caso de emergencias. Cuando un usuario envía una alerta, los ayudantes cercanos son notificados automáticamente de la situación. Los que puedan ayudar aceptarán su alerta y se dirigirán a su ubicación para brindarle ayuda de inmediato. Cualquier usuario puede convertirse en un ayudante. ¡Realmente lo alentamos a que también sea un ayudante y haga que nuestra comunidad sea más segura!Ciertamente en un principio me conmovió la idea de una aplicación como tal, no es que sea muy adepta a ser parte del mercado al que está dirigida esta app, así que no estaba mal darle un vistazo, hasta consideré bajarla, pero en el momento en que empecé a leer de que se trataba y toda la información que proporcionaba, ME DIÓ PÁNICO.
A veces quisiera volver a sentir.
Volver a sentir esa emoción por ver a alguien, sentir esas palpitaciones y esos nervios de decir algo estúpido o preocuparme si me cabello esta bien y si no traigo cara de enferma otra vez.
De que me de hasta un tic muscular en la rodilla cuando me siento, del miedo a que algo salga mal.
A comenzarme a dar cuenta de los pequeños defectos como las señas particulares, emocionarme por ver ese lunar debajo de la barbilla. De ese remolino de la barba que rara vez crece.
O de que estén en la confianza de cantar a todo pulmón con una voz tan horrible.
Y pensar en lo afortunada que soy por estar tan cerca y poder apreciar esos detalles.
Volver a sentirme toda estupida por una mirada dedicada, o una sonrisa y que no me salgan las palabras como debería, para después lamentarme de mi ridículo, y reprocharme por lo tonta que me pongo.
Si, a veces quisiera sentir otra vez, pero luego recuerdo lo doloroso que es condicionar y convencerte de ya no sentirte así por alguien y me lo reeplanteo.
Si, si te lo preguntas aún pienso en tí, a diario temo decir. Preguntándome todo el tiempo si en verdad estás bien u otra vez buscas la manera de enmascararte con una sonrisa o un estado de tranquilidad para no enfrentar tus demonios mentales.
Si ya estas con alguien nuevo a quien vas a arrastrar contigo a tu infierno personal, o si ese alguien ya se dió cuenta de quién eres, o si ese alguien te dió el valor de tratar lo que sea que tienes. Si ya te aburriste de esa persona como te aburriste de mí.
A pesar de que estás continuando tu vida, me odio a mmí misma por no poderlo lograr, por sentir que aún te debo algo sin la necesidad de tener que estar juntos otra vez. Me miro todos los días al espejo y me reprocho por que no te dejo atrás.
Que más quisiera intentar un cuento nuevo, quizá un cuento de hadas en donde sí tenga un final feliz con alguien más, pero no te dejas de presentar en mi cabeza, y al contrario de tí, no pretendo hacer creer a alguien que en verdad me importa y lo estimo (como hiciste tú conmigo) cuando no es así, porque en realidad todavía te pienso. Yo si aprendí a no arrastrar a otros en mis problemas.
Sí, todavía pienso en tí, pienso más d elo que debería y muchísimo más de lo que quisiera. Mis días se basan en dejarte ir. La guerra diaria es contra mí y contra esa constante necedad que no se va.